Un año más, las entidades que forman parte de REAS Euskadi, entre ellas el Kolektibo 47, ponen en marcha uno de los procesos colectivos más importantes de la Economía Social y Solidaria (ESS): la Auditoría Social. Desde el 27 de mayo y hasta el 26 de junio, más de 130 organizaciones participarán en esta iniciativa que busca evaluar cómo trabajan las entidades, qué impacto generan y hasta qué punto son coherentes con los valores que defienden.
La campaña de este año llega bajo el lema “¡Comienza la función!”, utilizando el lenguaje cinematográfico como hilo conductor para explicar un proceso que, más allá de recopilar datos, pretende “poner luz” sobre las prácticas internas de las organizaciones y fortalecer el tejido de la ESS vasca.
La Auditoría Social se ha consolidado en los últimos años como una herramienta clave para medir el grado de compromiso de las entidades con los seis principios fundamentales de la Economía Social y Solidaria: la equidad, el trabajo digno, la sostenibilidad ecológica, la cooperación, el compromiso con el entorno y el reparto justo de la riqueza.
Una “película colectiva” de la ESS
Desde REAS Euskadi explican que la Auditoría Social funciona como una especie de “película colectiva” que se rueda cada año entre todas las entidades participantes. Cada organización analiza su funcionamiento interno y aporta información que después permite obtener una visión conjunta del estado de la Economía Social y Solidaria en Euskadi.
La metáfora cinematográfica no es casual. La campaña pone el foco en cómo se construyen las organizaciones desde dentro: qué relatos generan, qué relaciones impulsan, qué modelos laborales sostienen o qué impacto tienen en la comunidad y el entorno.
“No es solo qué contamos, sino también cómo lo contamos”, señalan desde la organización de la campaña. La iniciativa invita a las entidades a preguntarse cuestiones clave: qué prioridades marcan su actividad, cómo se toman las decisiones, qué vínculos generan entre las personas o qué tipo de impacto social y ambiental producen.
En definitiva, la Auditoría Social busca revelar el “detrás de cámaras” de las organizaciones de la ESS.
Más de 100 indicadores para medir la coherencia
El proceso de evaluación incluye más de un centenar de indicadores que permiten analizar de forma rigurosa distintos aspectos de la actividad de las entidades. Entre ellos se encuentran cuestiones relacionadas con:
- igualdad salarial y de género,
- calidad del empleo,
- participación interna,
- sostenibilidad ambiental,
- transparencia,
- compras responsables,
- impacto comunitario,
- gobernanza democrática.
El objetivo no es únicamente obtener una fotografía técnica, sino abrir espacios de reflexión y mejora dentro de las organizaciones.
La Auditoría Social permite detectar fortalezas, identificar debilidades y planificar cambios que ayuden a reforzar la coherencia entre la práctica diaria y los principios de la Economía Social y Solidaria.
Una nueva herramienta digital para facilitar el proceso
Una de las principales novedades de esta edición es la puesta en marcha de una nueva aplicación web diseñada para agilizar la recogida y gestión de los datos.
Desde REAS Euskadi destacan que esta herramienta permitirá simplificar parte del trabajo técnico y facilitar la participación de las entidades, manteniendo al mismo tiempo el rigor metodológico del proceso.
La intención es que las organizaciones puedan dedicar menos tiempo a las tareas administrativas y más a la reflexión interna y al análisis de resultados.
“¡Saldrá todo rodado!”, ironiza la campaña utilizando nuevamente referencias cinematográficas.
Un sello que abre la puerta al Mercado Social
Una vez finalizada la fase de recogida de información, el equipo técnico de REAS Euskadi revisará las auditorías presentadas por las entidades participantes.
Aquellas organizaciones que obtengan una valoración positiva recibirán el sello de Auditoría Social, una certificación creada en 2022 que acredita el compromiso de las entidades con los principios de la ESS.
Este sello permite además acceder al Mercado Social, una plataforma impulsada por REAS Euskadi desde hace más de una década para promover la comercialización de productos y servicios de la Economía Social y Solidaria.
El Mercado Social funciona como una red de consumo y producción alternativa que conecta a entidades, personas consumidoras y organizaciones comprometidas con modelos económicos más justos, democráticos y sostenibles.
Mucho más que una certificación
Sin embargo, desde REAS Euskadi subrayan que la Auditoría Social no debe entenderse únicamente como un sistema de certificación.
El verdadero valor del proceso reside en su capacidad para generar conocimiento colectivo sobre el estado de la Economía Social y Solidaria y para impulsar mejoras reales dentro de las organizaciones.
Los datos obtenidos permiten elaborar diagnósticos compartidos, identificar tendencias y diseñar estrategias colectivas para fortalecer el sector.
Además, la información recopilada sirve para mostrar que existen alternativas económicas viables al modelo dominante, basadas en criterios de justicia social, sostenibilidad y democracia económica.
En un contexto marcado por la precarización laboral, la emergencia climática y las desigualdades sociales, la Auditoría Social se presenta también como una herramienta política y cultural para visibilizar otras formas de producir, consumir y organizar la economía.
Un ejercicio de transparencia y compromiso
La Auditoría Social representa igualmente un ejercicio de transparencia. Las entidades participantes hacen público su grado de cumplimiento de los principios de la ESS y se someten a un proceso de evaluación colectiva.
Esto contribuye a fortalecer la confianza entre organizaciones, personas usuarias y ciudadanía, y ayuda a consolidar redes económicas basadas en la cooperación y la responsabilidad social.
Lejos de plantearse como un mero control externo, el proceso se entiende como una oportunidad de aprendizaje y mejora continua.
Economía Social y Solidaria: construir alternativas reales
REAS Euskadi lleva años impulsando herramientas y proyectos orientados a fortalecer la Economía Social y Solidaria en el territorio.
La Auditoría Social es una de las iniciativas más relevantes dentro de esta estrategia, ya que permite aterrizar los valores de la ESS en prácticas concretas y evaluables.
En lugar de limitarse a discursos teóricos, las entidades participantes deben demostrar cómo aplican principios como la equidad, la sostenibilidad o la cooperación en su funcionamiento cotidiano.
Esto convierte la Auditoría Social en un instrumento de transformación interna, pero también en una herramienta de incidencia social y política.
Un mes para mirarse por dentro
Del 27 de mayo al 26 de junio, las organizaciones participantes dedicarán varias semanas a analizar datos, revisar procesos y debatir colectivamente sobre su actividad.
Será un tiempo para detenerse, evaluar y pensar cómo seguir construyendo organizaciones más coherentes y sostenibles.
La campaña culminará a finales de año con la presentación pública de los resultados globales de la Auditoría Social 2026, que ofrecerán una panorámica actualizada del estado de la Economía Social y Solidaria vasca.
Hasta entonces, el mensaje de la campaña ya está en marcha:
“Luces, cámara… ¡acción!”.




